Por qué participar en concursos
Someter tu obra a las convocatorias de concursos literarios tiene múltiples beneficios para los escritores, incluso si no resultas ganador. En primer lugar, te obliga a establecer fechas límite para terminar y pulir tus textos. Además, es un excelente ejercicio de resiliencia y te acostumbra a presentar tu trabajo de forma profesional.
Ganar o quedar finalista no solo puede aportarte premios económicos significativos, sino que sirve de validación externa (muy valiosa ante las dudas del escritor) y es una de las mejores formas de crear currículum para acercarte a agentes literarios o grandes editoriales tradicionales.
Tipos de concursos (relato corto, novela, poesía, microrrelato)
El panorama de convocatorias es amplísimo y abarca todos los géneros y extensiones. Conocer qué tipo de concursos existen te ayudará a enfocar mejor tus esfuerzos:
- Microrrelato: Ideales para practicar la concisión y la sorpresa final. Suelen ser muy numerosos, ágiles y muchos se celebran íntegramente a través de redes sociales.
- Relato corto: Históricamente muy populares en España, organizados por ayuntamientos y diputaciones. Ofrecen premios económicos atractivos (500€ - 3.000€) para textos de 5 a 15 páginas.
- Novela: Son los premios mayores y requieren mayor dedicación. Suelen pedir manuscritos de al menos 150-200 páginas. Exigen obras terminadas e inéditas.
- Poesía: Concursos de poemarios (suelen pedir entre 300 y 600 versos) muy valorados en el circuito literario, donde ganar un premio es a menudo la vía principal de publicación para los poetas.
Cómo encontrar convocatorias abiertas
Para no perder ninguna oportunidad, debes estar al día de las convocatorias abiertas. Existen portales y recursos especializados que agrupan las bases de miles de certámenes literarios. Sitios web como Escritores.org, Trebolarium o páginas específicas de comunidades autónomas actualizan diariamente sus listados.
Es recomendable crearte un calendario literario personal. Muchos concursos importantes (como los de primavera o los certámenes de otoño) mantienen fechas de convocatoria estables año tras año, lo que te permite planificar la escritura de tu obra con meses de antelación.
Bases habituales de los concursos
Leer las bases completas es innegociable. Cada concurso tiene sus reglas, pero suelen coincidir en varios puntos clave:
Ineditismo: La obra debe ser original e inédita. No puede haber sido publicada antes (ni siquiera en tu blog o en Amazon) ni estar pendiente del fallo de otro concurso.
Extensión y formato: Se suele especificar un tipo de letra (Times New Roman o Arial 12), interlineado doble y márgenes estándar. La extensión se mide en folios, palabras o caracteres.
Presentación: Puede ser física (enviando copias impresas y encuadernadas) o digital (mediante plataformas específicas o correo electrónico).
Errores que descalifican tu obra
Muchos textos brillantes jamás son leídos por el jurado porque incumplen las bases. Evita estos errores fatales:
Motivos de descalificación automática
- Revelar tu identidad en la obra (olvidar borrar tu nombre de las propiedades del archivo Word o PDF).
- No respetar el sistema de plica (no adjuntar los datos personales correctamente sellados o separados).
- Superar o no alcanzar la extensión requerida por las bases.
- Enviar la obra fuera de plazo (incluso por un minuto en plataformas digitales).
Estrategias para ganar
Aunque no hay una fórmula mágica, ciertas estrategias mejoran tus opciones. En primer lugar, adecúa tu texto al certamen. Si es un concurso de novela histórica regional, no envíes ciencia ficción. Asegúrate de que las primeras páginas sean impecables: los jurados descartan rápido, un arranque potente y sin un solo error ortográfico garantiza que sigan leyendo.
Pule el estilo y la corrección ortotipográfica. Un manuscrito con faltas es descartado sin piedad. Además, dale a tu obra un título sugerente. Los títulos "TBD" o descriptivos aburridos no destacan entre cientos de plicas.
Qué hacer con el texto después
Si ganas, ¡enhorabuena! Las bases dictarán los siguientes pasos (publicación, cesión de derechos, entrega del premio). Si no ganas, no tires la obra a la basura. Un texto que no encaja en un certamen puede ser perfecto para otro.
Revisa el manuscrito de nuevo (quizás con ayuda de lectores cero o una corrección profesional), mejóralo y envíalo a otros premios, o preséntalo directamente a editoriales y agentes. Un rechazo en un concurso no significa que tu obra carezca de valor, sino que en esa ocasión, para ese jurado concreto, hubo otra que encajó mejor.