
Con la frase “libros antiguos” podemos pensar o relacionar de manera instantánea los siguientes conceptos. Libros que a través del tiempo se han mantenido en el consciente colectivo de muchas generaciones, las que incluyen desde niños a adultos, avalando su gran éxito en el mundo de las letras. Y también podríamos entender esta frase como los “manuscritos” encontrados en variados descubrimientos, o formando parte de hallazgos que han marcado la historia, ya sea escritos de carácter religioso redactados en las antiguas civilizaciones, cartas hechas por personajes de la historia, etc…
Al hablar de libros antiguos, pero buenos, es casi una obligación o deber de cada uno, nombrar la increíble obra de Miguel de Cervantes y Saavedra, “Don quijote de la mancha“. Un libro que cuenta las muchas aventuras de un hidalgo y su fiel acompañante y servidor llamado Sancho Panza.
Otro título antiguo y relevante en la historia de la literatura, es Madame Bovary, el que fue publicado por primera vez en el año 1856. Libro que relata la vida de una pareja, ella Emma, y el, Charles Bovary, quien no encuentra en su mujer la esencia de un amor completo, por lo que decide serle infiel y buscar en otras mujeres lo que en Emma no encuentra. Escrito por Flaubert gustave.
Como los textos antes nombrados, la lista crecería bastante con aquellos libros que dejaron una firma en el largo camino de la literatura, pero si de libros antiguo hablamos, sería imposible dejar fuera a la Santa Biblia, libro escrito durante la vida de Jesús, antes de éste, y después de la misma.
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