
El libro de “Alicia en el país de las maravillas“, tiene la particularidad de haber sido escrito por un matemática, quien por razones obvias también ejercía como escritor. Su autor fue el británico Lewis Carroll, quien recibía dicho seudónimo, ya que se nombre original era Charles Lutwidge Dodgson.
Todo comienza con la rutina de Alicia, quien por cosas del destino divisa a un conejo totalmente adornado con vestidos que lo ceñían de elegancia. Al ver tal rareza, Alicia no duda en ningún momento y decide ir en persecución del mismo, como modo de saber en donde vive y por que viste ropa de humanos.
En dicha persecución Alicia descubre la madriguera en donde el conejo en cuestión habita, y decide de un momento a otros, internarse en ésta, lo que provoca la gran sorpresa de Alicia, quien descubre en éste lugar, un mundo totalmente desconocido, en donde se esfuerza por entender qué es lo que pasa, ya que dentro del señalado mundo se encuentran no solo el conejo a quien perseguía, sino una verdadera comunión de distintos animales, cada uno con un estilo particular en su forma de relacionarse y de actuar. Alicia al ver que forma parte de tal espectacularidad, decide hechar a volar su imaginación, y se inserta de manera activa a las diferentes actividades programadas por los habitantes de éste nuevo mundo. La travesía de Alicia se vería perturbada por el ataque de la “reina de corazones”, quien tenía como objetivo cortar la cabeza de la niña, claro que al momento previo de dicho acto, Alicia despierta y se da cuenta que todo fue sólo un sueño.